
El valle de Gwangi (The valley of Gwangi)

Año:1969
Duración: 96 min.
Género: Ciencia Ficción, Western
Director: Jim O’connolly
Actores: James Franciscus, Gila Golan, Richard Carlson, Laurence Naismith, etc.
Más datos en la IMDB
Minisinopsis: Tuck Kirbi, un cowboy buscavidas, ve una oportunidad de oro para el Circo que merodea cuando descubre un valle con dinosaurios en una localidad de Méjico.
Si ya has visto la película, puedes seguir leyendo.

¡Vaqueros y dinosaurios en una misma película! ¡Yuju!
Una de las grandes producciones con efectos del más grande Ray Harryhausen, autor de los muy cutres pero maravillosos efectos stop-motion de una docena de películas como Jasón y los argonautas (1963) y Hace un millón de años (1966), que ya comentaré, ya… Sobre los aspectos técnicos del film no hay mucho que decir, es correcto en todos sus sentidos. Si acaso, destacar al actor principal, James Franciscus, un actor de películas de serie B -en su mayoría-, que plantea un desafío a las leyes de la reproducción asistida:
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¿Cómo lo hicieron Charlton Heston y Burt Lancaster para concebir un hijo? Es más, ¿cuál de ellos lo llevó en la ¿matriz? durante 9 meses? ¿Fue Heston? ¿Si fue Heston, cambió su nombre por el de Loreta mientras estuvo embarazado? (Esto es un chiste de los Monty Python, no hace falta que lo pilléis).
El guión en sí -que se parece sospechosamente al de King Kong- tampoco plantea muchos problemas, salvo las cosas típicas de las películas con valles prehistóricos. Por poner un ejemplo: ¿Qué hacen los pterodáctilos que no escapan del valle volando y se quedan donde Cristo perdió la sandalia? ¿Existen barreras mágicas que les impiden salir? ¿Es acaso, quizá, la línea del tiempo que vemos en los libros, que existe de verdad para impedir que escapen? Y las confusiones que se podrían haber arreglado con un libro normalito. ¡Mira, como el que saca el científico de King Kong contra Godzilla! En un momento determinado, el profesor Bromley (Laurence Naismith) señala a un Styracosaurus y grita “¡Por todos los santos, es un stegosaurus!“. La diferencia entre un bicho y otro es sustancial, uno tiene un cuerno y corona y el otro tiene “protuberancias” en la espina dorsal. Os dejo un enlace a cada uno en la wikipedia: Stegosaurus vs Styracosaurus.
Luego, los errores de las típicas películas de típicos mejicanos: ya sabéis, los típicos gitanos bailando flamenco y con trajes flamencos y los típicos gitanos vestidos de zíngaro lanzando maldiciones… lo normal en EEUU, al sur de Río Grande, a principios del siglo XX. La gitana, por cierto es maravillosa; qué gran escena aquella en la que salen con el Tyrannosaurus del valle y la “aguela”, señalándoles les lanza la siguiente maldición: “Desafía a la ley y perecerás”. Ya hubiese querido Lonn Chaney JR que le hubiese lanzado ésa su zíngara y no la de olisquearse el culo, que es lo que hacen todos los perros.
Y cosas divertidas, como cuando T.J. (Gila Golan) les dice a los dos vaqueros que se estaban peleando en el valle: “¡Quietos! ¿Dónde creéis que estáis, en la civilización?” Diciendo éso, no os recomiendo que viajéis a su país ni aunque estén de oferta los vuelos en Lastminute.
Los defectos visuales o errores los dividiría en dos categorías: dinosaurios y no dinosaurios (era lo más fácil).
Parte 1: Lo que no tiene que ver con los dinosaurios en sí. En una de las primeras escenas, el personaje de T.J. salta con su caballo desde una plataforma hasta una piscina llena de agua verde (por cierto, no creo que lo hubiese hecho muchas veces, porque hacerlo una y no coger la triquinosis o algo peor, ya debe ser difícil). Si nos fijamos en la piscina antes y después, nos damos cuenta de que “el fluído desalojado” es mucho mayor al que correspondería. Se nota que el caballo está de pie en el estanque después de caer; si hubiese sido un elefante y se hubiese muerto con la caída, me lo hubiese creído.

Por otro lado, he llegado a la conclusión de que esta película no está ambientada en ninguna época ni lugar en concreto. Ya he comentado lo de los gitanos vestidos de zíngaros o de flamencos, luego están los mejicanos vestidos de mejicanos (sombrero y ropa blanca, como siempre), y la ropa de los vaqueros, que es más propia de 1960 que de 1900. Los vasos, platos y tazas que aparecen, así como las mesas y las sillas de la terraza del bar son más bien del 60; incluso, en una escena en la que Tuck está sentado en una de esas mesas hablando con Lope y le sacan una bebida con su plato blanco de cerámica, también le traen un sobre de azúcar alargado, de los que te ponen en cualquier bar. En la siguiente toma desaparece, pero el mal ya estaba hecho. Después de que capturen al Tyrannosaurus, cuando se están preparando en una casa para la actuación del circo, se ven unos azulejos que son más españoles que un obrero en un bar con un palillo en la boca y escupiendo al suelo. Las calles del “pueblo” donde van a actuar están asfaltadas, se ven farolas y en ese “pueblo”, hay una catedral. Será porque era la catedral de Cuenca y no era un pueblo de Méjico… Si le sumas los dinosaurios, ¿qué tenemos? Una peli atemporal y… ¿cómo se dice cuando no está localizada en ningún sitio? ¿Adimensional?

Parte 2: Los dinosaurios. Son violetas. Bueno, no, son violetas pero luego se les ve azules chillón, o verdes. Dios, estoy convencido de que cuando apagaban la luz del rodaje brillaban en la oscuridad. Y, ojo, no sólo cambian de color, sino que también lo hacen de tamaño. Según el plano o la escena, son más grandes o pequeños. Tengo que recurrir a un gráfico para que veáis de qué tamaño eran realmente los dinosaurios (el primero) y cómo los ponen en la película (el segundo); el tipo que saluda soy yo:
vs 
Vaya, yo no soy paleontólogo ni nada similar, pero ¡mirar un libro es gratis! Aunque sólo lo cojas en una librería para ver los datos de las dimensiones, apuntarlos en una libreta furtivamente, dejar el libro en la estantería y salir silbando como si no hubieses hecho nada, como hace mucha gente en la sección de revistas guarras del VIP’S.
Por cierto, Steven Spielberg es idiota. Si hubiese visto esta película se hubiese dado cuenta de que, en lugar de rodar una escena en Jurassic Park con la familia a toda leche en el jeep escapando del Tyrannosaurus tendría que haberla rodado con la familia escapando en caballos, que son más rápidos que un jeep, aunque el jeep tenga más caballos que un caballo, que sólo tiene un caballo. Y también podría haber visto la peli para que los guardias de Jurassic Park llevasen lazos en lugar de armas eléctricas, tranquilizantes y cachibaches varios de ésos que le gustan al Spielberg porque la escena en la que retienen al Tyrannosaurus entre todos lanzándole simples lazos es memorable. Aunque memorables son todas las escenas en las que el Tyrannosaurus se pelea contra lo que sea (los vaqueros, el Styracosaurus, el elefante…).


Hablando de escenas memorables: ¡la escena final en la Catedral de Cuenca! Brutal. Aquí es donde se demuestra que los dinosaurios tenían el cerebro del tamaño de una nuez porque le tiran una lámpara encendida y se queda ahí, mordiendo al fuego en lugar de salir de la catedral a continuar devastando Cuenca. ¡Ahí, ahí, quemando la catedral con el dinosaurio dentro! Es más propio del Anticristo que de una peli de dinosaurios, pero ¡qué épico!
Y, después de decir todo ésto, ¿qué conclusión puedo sacar? ¡Pues que la peli es genial! ¡Que viva el Stop-motion, los planos superpuestos, las pantallas al fondo que cantan mogollón, los vaqueros, los dinosaurios y Harryhausen!















quisiera volver a ver esta pelicula,alguie sabe como la puedo bajar?
Es fácil, pon “el valle de gwangi” en emule y te saldrá para bajarla.