
Detroit 9000
Año:1973
Duración: 106 min.
Género: Policíaca, Drama y Blaxploitation
Director: Arthur Marks
Actores: Hari Rhodes, Alex Rocco, Vonetta McGee, Ella Edwards, etc.
Más datos en la IMDB
Minisinopsis: En medio de la recogida de fondos para la campaña para del Congresista Clayton se produce un atraco y se roban las donaciones. La opinión pública de Detroit, una ciudad cuya minoría racial es la blanca, comienza a sospechar que se trata de un golpe organizado para que Clayton no llegue a ser senador.
Si ya has visto la película, puedes seguir leyendo.
Arthur Marks fue un tipo que, como director y productor, supo aprovechar el tirón del Blaxploitation con productos bastante mediocres que, cuando pasó la fiebre, acabaron relegándolo al mundo de la televisión. Como director, la verdad, daba más pena que un gatico abandonado en la puerta de una pescadería en Nochebuena; pero sobre todo era la dirección de actores lo que le hundía en el fango: si el actor era malo, con él era peor y si era bueno, con él era mediocre. En esta película, sobre todo, cabe destacar cómo Marks se desvincula totalmente de la dirección en cuanto a los secundarios se refiere, haciendo que cada vez que haya alguna escena con secundarios sientas unas irresistibles ganas por santiguarte aunque no seas creyente… ya se sabe, cuando el horror se acerca, uno cree en lo que haga falta. No, en serio, el tema de los secundarios en esta película es más preocupante incluso que el cambio climático.
Una vez dicho lo anterior, no se puede esperar nada bueno del reparto. De él se puede salvar a Hari Rhodes (Danny Basset), Vonetta McGee (Ruby Harris) y Sally Baker (Ethel); son los tres únicos de los que uno puede pensar que no han mantenido una huelga de hambre hasta que su cerebro ha sufrido daños irreparables. En el lado opuesto, con calzón rojo y 90 kilos de peso tenemos a Scatman Crothers (Reverendo Markham), el abuelo con peluquín que daba lecciones de kárate en Black Belt Jones, que aquí hace un papel de reverendo vicioso y “corrusssto de la muete”; Hari Rhodes (Sargento Jesse Williams), secundario de turno haciendo de prota de turno; y Robert Phillips (Capitán Chalmers), con su pelo engominado a más no poder… si es que es su pelo y no es un caniche muerto.

Por otra parte, las canciones provienen de -no quiero risas- Luchi De Jesus quien, junto con Lamont Dozier y Charles May, crean una banda sonora que podría venderse como el decálogo de los tópicos del funk y el gospel. Ah, que no se me olvide, el montaje es un verdadero asco, yo juraría que el montador tenía esparadrapos pegados en los dedos. Ésto no quiere decir que la película sea mala… quiere decir que la mediocridad es la pauta dominante y que, a veces, hay cosas que brillan y otras que lo llenan todo de oscuridad.
En lo referente al guión, tenemos una línea argumental correcta hasta que nos damos cuenta de que hay demasiadas casualidades, que siempre que se sigue una pista y se va a un sitio ése es justo el sitio al que había que ir. Perspicaces sabuesos, ¡coñe!
Eso sí, la película está llena de escenas curiosas, algunas por surrealistas y otras por sobra(sa)das. La escena de la recogida de fondos, sin ir más lejos -porque es la primera-, con sus malos con media y pasamontañas y los agujeros hechos para que les hagan parecer muy, pero que muy malotes aunque, en realidad, no sabes si son atracadores de la ONCE -porque dudo que vean algo con lo que llevan- o amigos de Casper; y luego la historia de que Lucci de Jesus (Joer, es que con ése nombre la mencionaría cien veces sin cansarme) se ponga a cantar entre sollozos mientras los invitados se tiran al suelo, ¡oh, qué grande! ¡qué intensidad dramática, oyes!

Las escenas de persecución, que hay como tres, son muy pobres. En la primera intervienen dos secundarios que si se hubiesen quedado en casa hubiesen hecho un gran favor al Mundo. Cuando el sargento Jesse corre detrás de los malos parece que le acaban de almidonar toda la ropa y no puede mover los brazos… o éso o es que no había corrido un metro en su vida, y su interpretación en los tiroteos y en los diálogos desafiantes es tan creíble como la teoría de que los dinosaurios y los hombres convivieron -no vale preguntarle a Roger Corman-. Una cosa que llama la atención en las persecuciones es que la policía no quiere detener a nadie y primero dispara y luego pregunta… salvo en la persecución final, claro, que capturan a quien tienen que capturar. Pero es que la persecución final es a la paciencia lo que la Peste Negra a la Edad Media; a saber: hay cinco personas que escapan de una casa y se ve cómo se captura a los cinco que, obviamente, va cada cual por su lado, haciendo de una escena que debería durar como mucho cinco minutos, una interminable escena de veinte minutos en la que se dispararán como dos mil tiros y sólo acertarán en diez ocasiones, y todo ésto con policías a pie, a caballo, en coche, detectives y todo el coplero bendito. Juraría que estaban todos los efectivos de Detroit rodando la película.

Luego hay dos escenas en las que te puedes quedar pillado si no tienes una salud mental férrea -yo es que ya he dado la vuelta, no es que esté más cuerdo que nadie, es que ya me he pasado por el otro lado y me he hecho inmune-. La primera tiene lugar en el club de Ethel, con el tipo baboso bajito y gordito de gafas plantándole la nariz en todas las pechugas a la negraza y las bofetadas que Basset (nombre de perro, por cierto, para el poli blanco) le da a otro tipo. Y la segunda es cuando Basset y Jesse están esperando en el piso de Henry y Jesse contempla una escena lésbica en el piso de enfrente; escena lésbica que, por supuesto, no viene a cuento y que, por supuesto, está destinada a enseñar carne de forma gratuita.

Como buena película blaxploitation, los comentarios racistas y contra-racistas se extienden por doquier. Ejemplos de ésto último hay varios en la película:
Cuando un inspector es preguntado por el robo, un periodista le salta: “Inspector, una pregunta: ¿No le parece extraño que no hubiese ninguna protección policial? Si hubiese sido algo de blancos, ¿no hubiese tenido media docena de policías de servicio?“
Una frase grandiosa se pronuncia cuando Basset va al médico -está toda la peli metiéndose rinospray- y el médico le dice: “Tu problema es que eres alérgico a la Motown“. ¡OJ, OJ, OJ! ¡Qué buena!
Cuando Basset y el Capitán Chalmers van al programa de radio Buzz the fuzz, un oyente del programa plantea la siguiente pregunta:
- Oyente: “¿Fueron blancos robando a negros o hermanos robando a hermanos?“
- Basset: “No me importa una mierda“
- Oyente: “¿Significa éso que eres un blanco racista como el resto de los cerdos? ¿No te preocupa qué les pase a los negros mientras estén en su sitio?“
- Basset: “No, significa que no me importa si esos cabrones eran negros, marrones, azules, amarillos o verdes. Cuando un capullo comete un crimen tengo que hacer lo posible por reventarle.“
Pero el premio gordo se lo lleva Madeleine, la esposa de Basset, personaje en el que gira la trama dramática de la película, que está en silla de ruedas y a quien le falta el bigote para ser Hitler… ¡¿Dios, se le reventó el cerebro cuando lo hicieron sus piernas o qué?! Es de suponer que, cuando la sacan al patio, se pone su túnica blanca de Semana San… digo, su túnica del KKK y quema algunas cruces.

Del aspecto visual no hay mucho que hablar. No hay exageraciones en esta película en cuanto a lo que las vestiduras de los afros se refiere; son más bien modositos vistiendo.
La sangre es algo que puede llamar la atención: esa sangre Titanlux rojo vinícola y ésas explosiones en los cuellos, los costados, etc. acentuadas por las pésimas interpretaciones de los secundarios y los extras. Por lo demás, todo más o menos normal.

Detroit 9000 es una película curiosa, que se deja ver sobre todo si eres aficionado a los géneros policíaco y blaxploitation, que te dice lo que te vas a encontrar desde el principio de la película en cuanto a calidad técnica se refiere y que te puede traer alguna sorpresa en cuanto al guión. Sin más, entretenida y mal dirigida.















Hay veces que en el trabajo me dicen que les envie el chiste cuando me ven reirme, pero es que no saben que estoy en tu blog.
Saludos…
Que grande la Blaxploitation y que grande la peli esta, Jorge!!
Que buenas las caras que ponen, la sobreactuación y todo en general.
Es un placer leerte, de verdad
Un beso
Tio, suscribo a Troncha, aunque la peli sea lamentable o no merezca la pena, leer tus cachondas críticas hace que me den ganas de verlas.
Cutres pero con mucho flow!! jejeje. Me gusta mucho tu blog. y sobre todo las peliculas blaxploitation y más aun las actrices del genero, estaran todos deacuerdo, hombres y mujeres, jejeje. en fin… a quien le pueda interesar, he descubierto una tienda en madrid que se llama MADERFAKER INDUSTRY y como no podia ser de otra manera rinden culto al genero blaxploitation.. entreteneros: http://www.maderfaker.com
Buah, Carlos M., la que has liado… Ya mismo te pongo en los enlaces de Merchandaising.
Y tienes vinilos y todo…