
El cine apocalíptico y postapocalíptico es uno de los subgéneros que más me interesa porque trata de imaginar cómo sería nuestra civilización tras su destrucción por nuestra propia mano. A veces, incluso, lo que trata es de relatar las vidas de aquellos que sufrieron catástrofes, sean intencionadas o no. Lo mismo me ocurre con los videojuegos, que dan la oportunidad de integrarte en ese mundo.
El punto de partida para la mayoría de estas películas es un holocausto nuclear. Los hechos que llevaron a que la sociedad y, por ende, la cultura comenzase a preocuparse por estos temas en la Historia son principalmente dos: La guerra fría (1948-1991) -y más concretamente, la carrera armamentística- y el desastre de Chernobíl (1986).
Pongo un enlace directo a ambas entradas porque considero que mejor que la wikipedia no voy a explicar ambos eventos.
La guerra fría
Duck and Cover

Antes de adentrarme en la filmografía y jugografía (no es una lista de zumos, es de juegos) derivadas de los terrores nucleares, quisiera comentar someramente lo que rodeó a dichos terrores en EEUU durante las décadas 50, 60 y 70.
Duck and Cover es una frase que todo americano que viviese en ésa época debería conocer: Agacharse y cubrirse. Como se ve en la fotografía de arriba, un pupitre es una buena protección contra una bomba nuclear… o éso es lo que se decía. Claro, habría que ponerse en el pellejo de las autoridades de la época: millones de americanos aterrorizados con la posibilidad de que una bomba nuclear estallase en sus pueblos y pocos refugios en los que meterse. ¿De qué forma se podía minimizar el pánico? Minimizando sus consecuencias. Obviamente, la niña que vemos arriba, de haber sufrido un ataque nuclear estaría fundida con su pupitre y hoy reposaría en una vitrina en algún museo dedicado a la infamia.
A continuación, una interesantísima película de 1955 que explica qué es una explosión nuclear y qué hay que hacer ante ella:
Tras los atentados del 11-S pudimos ver cómo la población de EEUU se volvía loca con la amenaza del Antrax y se hacían con todas las máscaras de gas, botellas de oxígeno, trajes especiales y comidas en conserva que podían. Ésto no es nuevo en EEUU y, de hecho, estoy convencido de que si hubiese una amenaza similar en cualquier país haríamos todos lo mismo. Como digo, no es nuevo, es una reacción lógica al miedo y siempre hay quien sabe sacar provecho del miedo; en aquel caso fueron las máscaras y demás parafernalia, pero en el caso en el que nos ocupa, se trató de los refugios nucleares en plan “hágalo usted mismo”.

Estas películas de la época muestran la vida de una familia en un refugio nuclear:
Y ésta otra, cómo mantener un refugio nuclear:
La afición de los norteamericanos por los videos explicativos es genial, pero no se quedaron ahí y también invadieron la vida de los ciudadanos a través del papel con anuncios:

Y manuales, como el que alguien ha tenido a bien escanear y subir a flickr: 1962 fallout shelter handbook.
Sin duda, la cantidad de videos explicativos y libros editados fue ingente, pero tan interesante o más que ésto fue lo que este pánico nuclear aportó al mundo de la cultura, que es algo que empezaremos a ver en la tercera parte de este especial.






Significa que la película es tan mala que ha llegado a convertirse en una película de culto.
Significa que, pese a sus carencias en el presupuesto y sus fallos, la película ha entrado en la Historia del cine.









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